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Marc Denis
Un profesional entregado, que disfruta y goza la hotelería

Texto || Jorge Romo Rebeil
Fotos || Jorge Romo Rebeil
Nació en Francia y se crió en México, sus estudios de hotelería los realizó en la escuela de Losan, Suiza, e inició su carrera en 1981 cuando la hotelería en México estaba en la edad de oro, su incentivo principal es el reto.
A su regreso a Guadalajara es el gerente general del Hotel Fiesta Americana Grand Guadalajara Country Club.
> ¿Cuándo fue la primera vez que estuviste en Guadalajara?
Desde el 1 de enero de 1994 hasta noviembre del 2000, manejando lo que era Camino Real Guadalajara.
> ¿En ese tiempo, cómo era para ti Guadalajara?
Desde 1994, me tocó ver una evolución fuerte de la ciudad, Guadalajara se fue convirtiendo en una ciudad más cosmopolita, con un fuerte crecimiento industrial en lo que son componentes y electrónicos, había muchos negocios, hubo un fuerte desarrollo a pesar de que pasamos por la crisis del 94, «hubo un cambio no sé si positivo porque a veces lo que es bueno para la economía no es tan positivo para la forma de vivir de los habitantes y la calidad de vida».

También fue la época en que creció enormemente la industria del tequila y empezó a consolidarse.
Asimismo de forma paralela fue el inicio de la Expo y todo lo que conlleva.
> ¿Después de Guadalajara, a dónde te guió tu carrera?.
A la ciudad de México, con un proyecto en el Centro de la ciudad, el Sheraton Centro Histórico, era un proyecto muy ambiciosos porque es un hotel de 500 habitaciones, con un gran centro de convenciones y otros salones, y en ese tiempo esa zona de la avenida Juárez estaba muy destrozada y el reto era abrirlo, posicionar y volver a poner en el mapa esa zona.
> ¿Cuántos años permaneciste en la ciudad de México?
Estuve casi cuatro años y de ahí me ofrecieron algo diferente, ya no era un hotel sino que se trataba de dirigir un megaproyecto ubicado en el este de República Dominicana a un lado de Punta Caná, era un proyecto completo que abarcaba desde una marina para 500 yates, campo de golf, hoteles, villas, residencias, bungalows, con una inversión inicial de 800 millones de dólares. Estuve dos años y posteriormente regresé a México y me contactó el propietario de un hotel en Santa Fe, de trescientas habitaciones, un año después paso a formar parte de hoteles Camino Real.
Guadalajara que es una ciudad donde disfruté mucho cuando vivía aquí, vine a ver el hotel que es un muy bonito y aquí estamos.
> ¿Qué es lo que más te gusta de la hotelería?
Es muy emocionante la relación tanto con el personal como con los clientes y huéspedes.
Algo también muy grato es que últimamente hay un crecimiento de la hotelería muy fuerte por lo cual uno es corresponsable de preparar gente para poder seguir abriendo hoteles.
De alguna manera es una contribución a la economía del país, al desarrollo, a la cultura de la gente y lo más bonito de la hotelería que muchas veces se critica en otras industrias es que no hay diferencias de sueldo entre hombres y mujeres, lo que se paga son los puestos.
Cuando uno ha pasado su vida en la hotelería y llega a una reunión con otros giros, se da uno cuenta de que vives en un mundo diferente.
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