San José | Agencias
Un pequeño sumergible intentó cruzar el Canal de Panamá, atado a las hélices de un barco, para llevar 35 kilos de cocaína a Europa en mayo de este año.
Otros dos pequeños submarinos fueron detectados frente a las costas de Guatemala y Costa Rica sobre el océano Pacífico, en 2006 y 2007, con ocho toneladas de cocaína a bordo.
La conclusión policial es de alerta: los cárteles mexicanos y colombianos del narcotráfico dieron un salto tecnológico con los «narcosubmarinos», para eludir radares, viajar a baja velocidad (de 12 a 20 kilómetros por hora), autoabastecerse de combustible y traficar drogas por un corredor marítimo de Colombia a México en la ruta vulnerable del Pacífico.
«Puede calcularse, como dice Colombia, que las narcomafias tiran al mar 65 sumergibles al año», dijo el capitán Rubén Samudio, del Servicio Marítimo de Panamá.
«Es nueva tecnología con requisitos del submarino convencional. La narcoguerrilla colombiana puede contratar ingenieros y especialistas y pagar para fabricar estas naves», declaró Samudio.
El «narcosubmarino» surca las aguas del área por lo menos desde 2000, según fuentes antidrogas centroamericanas.
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