El director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Guillermo Valdés, alborotó al gallinero político con sus declaraciones, para unos desafortunadas o inoportunas, para otros una buena medida de prevención al advertir que existe un riesgo de que los cárteles de la droga hayan infiltrado las campañas de algunos legisladores.
Textualmente dijo: «El Congreso no está exento, no descartamos la posibilidad de que el dinero de las drogas se haya infiltrado en las campañas de algunos legisladores», lo señaló Valdés en una entrevista concedida al «Financial Times».
¿Existe esa amenaza? Como posibilidad seguramente sí, así como ha sucedido, y es del dominio público, cómo el narcotráfico ha cooptado a miembros de las policías, elementos del Poder Judicial y de algunas entidades del gobierno en sus tres niveles.
Pero decir esto en tiempos preelectorales, que son resultado del nerviosismo político cayendo en la prematurez, provoca una reacción en cadena, comenzando con el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, que inmediatamente aclaró que no existe ningún indicio de un caso particular en concreto, «simplemente es un riesgo», afirmó al enterarse en Guatemala de lo declarado por Guillermo Valdés.
No por eso dejó de levantar ámpula en el Congreso donde se pidió a la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, del PRD, y al presidente de la Junta de Coordinación Política, Héctor Larios, del PAN, analicen esas declaraciones para presentar una denuncia por difamación contra el director del Cisen, Guillermo Valdés.
Tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados exigen pruebas y nombres, tanto el senador panista Santiago Creel como el priista Mario López Valdés, exigen presentación de pruebas y Mario López declaró que esto lleva un interés de influir en los comicios del 2009 donde el PAN busca de manera desesperada mantener la mayoría.
Esta actitud indiscreta del director del Cisen, apoya las acusaciones en días pasados de legisladores que se sienten espiados por el Cisen y a ese grupo se unió, ante las declaraciones de Guillermo Valdés, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto.
Es de desear que el problema acabe en acuerdos para evitar distractores de asuntos de mayor importancia que requieren buena voluntad de todos. |