«Esta noche yo rezo por ustedes y por los jóvenes de todas partes del mundo», dijo el Pontífice en medio de una conmoción generalizada Sidney | Notimex
El papa Benedicto XVI encabezó la tarde de este sábado una magna vigilia de oración en el Hipódromo de Randwick, a las afueras de Sidney, a la cual asistieron unos 250 mil jóvenes de diversas partes del mundo.
Poco después de las 19:00 horas local el líder católico llegó hasta un enorme templete y fue recibido en medio del entusiasmo de los jóvenes quienes aplaudieron, cantaron, agitaron banderas de sus países y entonaron porras.
«Esta noche yo rezo por ustedes y por los jóvenes de todas partes del mundo», dijo el Pontífice en medio de una conmoción generalizada.
La vigilia comenzó cuando un grupo de bailarines llevó hasta el podio una luz que significa el Espíritu Santo, al cual está dedicada la Jornada Mundial de la Juventud que inició el martes y culminará este domingo.
Poco después un grupo de muchachos portó también la cruz oficial de la jornada hasta la parte más alta del escenario, ese trozo de madera durante el último año peregrinó por los cinco continentes hasta llegar a Australia el lunes.
Desde la mañana de este sábado miles de fieles marcharon desde diversas partes de Sidney a través del Harbour Breach, el simbólico puente que atraviesa la bahía de la ciudad, para llegar al hipódromo y esperar la vigilia. Allí durante todo el día se alternaron grupos musicales, bailes y testimonios.
Los fieles convivieron en un ambiente festivo, casi como una versión católica del histórico «Woodstock», el histórico concierto hippie.
En diversas secciones de la explanada se pudieron ver a personas de diferentes nacionalidades reír juntas, cantar, compartir una improvisada comida, bailar o simplemente pasar el tiempo.
Grandes carpas ofrecieron servicios de baños y café, pero no sólo eso, también apoyos espirituales: cientos de sacerdotes confesaron a pecadores arrepentidos por horas en diversos idiomas, las filas para consultarlos eran tan largas como para los baños.
Tras la llegada del Papa y su bendición en el recinto las luces se hicieron más tenues; una aborigen australiana encendió simbólicamente velas a un grupo de muchachos sobre el palco, miles de candelas iluminaron el resto del hipódromo.
El sugestivo ambiente fue completado por una serie de testimonios de adolescentes, una adoración al santísimo sacramento, el discurso de Benedicto XVI y el rezo del rosario en diversas lenguas.
La vigilia es uno de los dos eventos centrales de la Jornada Mundial de la Juventud, el otro es una misa masiva en el mismo hipódromo la mañana de este domingo que también presidirá el líder máximo de la Iglesia Católica.
|