México | EFE
15.16 Un grupo de diputados mexicanos que investigaba una acusación de trafico de influencias contra el secretario de Gobernación (ministro de Interior), Juan Camilo Mouriño, concluyó hoy que no se encontraron elementos para responsabilizarle de ninguna falta.
"No se determinaron elementos de ilegalidad en adjudicaciones directas de los convenios celebrados entre Pemex Refinación y Teisa, representadas por el señor Juan Camilo Mouriño Terrazo en su carácter de apoderado legal", dijo hoy en un informe la comisión especial creada en marzo pasado en la Cámara de los Diputados.
Esta comisión trabajó durante dos meses con el objetivo de analizar los contratos suscritos por Ivancar, propiedad de la familia de Mouriño, con la empresa Pemex Refinación.
El secretario mexicano es hijo del presidente del club de fútbol Celta de Vigo, de Galicia, en el norte de España.
Mouriño, quien asumió el cargo el pasado 16 de enero, fue acusado en febrero pasado por el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador de haber beneficiado a la empresa Ivancar al firmar entre 2002 y 2003 siete contratos como apoderado legal de la compañía cuando era diputado y asesor a su vez del ministerio de Energía.
No obstante, la comisión de la Cámara Baja aseguró que los convenios celebrados entre Pemex refinería y Teisa "se llevaron a cabo con la autorización del Comité de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios paraestatales".
Además, añade el informe, tampoco "se encontró evidencia alguna que permita afirmar que el señor Juan Camilo Mouriño Terrazo haya aprovechado la posición que sus cargos públicos federales le conferían para inducir a los servidores públicos de Pemex Refinación a celebrar los convenios con Teisa".
El propio Mouriño, uno de los más cercanos colaboradores del presidente mexicano, Felipe Calderón, presentó en marzo pasado unos documentos que acreditaban "la legalidad" de las operaciones, dijo entonces el ministro.
La comisión parlamentaria también determinó que los servidores públicos de Pemex Refinación celebraron los convenios con Teisa de forma legal sin que la "conducta de dichos funcionarios pudiera haber sido determinada por inducción externa de ningún tipo".
Al conocer el resultado del grupo legislativo, las fuerzas de izquierda en el Congreso, controlado por el oficialista Partido Acción Nacional, lo consideraron "improcedente" e insistieron con sus acusaciones a Mouriño.