México | EL UNIVERSAL
10.37 Objetivos a corto plazo y contratos de un año son los principales fundamentos de superación de Javier Aguirre. Pero el fervor que ha provocado el técnico mexicano en España desde su llegada al Osasuna fue impresionante.
El primer reto del “Vasco” fue el mantener a un equipo chico de la “Liga de las Estrellas” en el máximo circuito durante cuatro años, pero el mexicano no sólo se conformó con este hecho, sino hasta se dio el lujo de meter al conjunto rojillo a la final de la Copa del Rey en el 2005 donde cayeron ante el Real Betis por 2-1. Este ha sido el máximo logro que Osasuna ha conseguido en su escasa historia en el fútbol español.
Un año después, Aguirre se puso como meta calificar al conjunto de Pamplona a torneos europeos, con una nómina decorosa y material humano con mucho corazón, el Osasuna alcanzó la calificación a la Champions en el 2006 siendo uno de los clubes de bajo perfil que lograban llegar a la justa europea.
La fortuna le sonrió a Javier Aguirre y uno de sus sueños se había cristalizado. Sin embargo ya estaba apalabrado con el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, con quien sostuvo pláticas sobre su traspaso al club rojiblanco al concluir la temporada 2006.
Estos resultados y el interés de un equipo de jerarquía en España provocaron que varios clubes se fijaran en el entrenador mexicano, pero sobre todo llamó la atención su efectividad y los buenos números que soportan su trayectoria.
Sólo Joaquín Caparrós, técnico del Sevilla, puede igualar al entrenador de los Colchoneros con 227 partidos disputados, pero la efectividad del “Vasco” es mayor, tan sólo superado por Frank Rijkaard, entrenador de Barcelona.
A seis años de su llegada a España, lo que más se destaca es la comunicación que mantiene con los jugadores, la confianza y el compañerismo entre la plantilla, y ahora que ha logrado la calificación a la Liga de Campeones de Europa con el Atlético de Madrid, el futuro luce incierto para el mexicano, ya que Barcelona, Real Madrid, clubes ingleses y hasta la selección mexicana se han acercado a él.
Al final y luego de ser duramente cuestionado por los medios españoles, Javier Aguirre demostró con trabajo y con un 48.9 por ciento de efectividad que su nivel y capacidad como director técnico son destacados, aunque la prueba de fuego apenas viene; la Champions con un equipo competitivo y soportando la presión de una afición y directiva más exigente.