El clima y el terreno del estado son excelentes para el desarrollo de estos árboles de madera preciosa, muy escasa en el mercado internacional
OC | Luis Chávez López
Apesar de ser un país que produce este árbol bajo lo que se conoce como plantaciones sustentables, México está produciendo teca y la está exportando. Pero dentro del país son pocos los industriales que la consumen, principalmente porque pertenece a un mercado de valor agregado muy alto y quizá al poco conocimiento que se tiene sobre el uso de esta importante y cara materia prima.
Quienes sí la consumen son extranjeros que visitan las diferentes regiones costeras y buscan arreglar las cubiertas de sus barcos, muchos, en sus mayoría, son turistas de Europa, Asia, Canadá y Estados Unidos. Pero los industriales mexicanos que sí la han aprovechado se encuentran en ciudades que cuentan con mayor poder adquisitivo, como México, Guadalajara, Puebla y Monterrey, aunque en una menor escala hay de otras ciudades, explica Javier Díaz Calvo, director forestal de Proteak, empresa que le ha apostado a este rico recurso en Nayarit. Cultivo exitoso.
La teca es una de las maderas que se puede cultivar de manera exitosa, en el estado de Nayarit hay aproximadamente mil 600 hectáreas con este tipo de árbol plantado especialmente para comerciar y aunque tarda de 20 a 25 años para llegar a su madurez, en ese tipo de plantaciones se empieza a extraer madera alrededor del sexto año, cuando se hace un raleo. En las fértiles tierras de Nayarit cercanas a su zona costera, es uno de los pocos estados donde el primer raleo es comercial, pues aunque sean árboles pequeñitos la calidad de la madera ya es muy buena, entonces se puede aprovechar para hacer ciertos tipos de muebles, muchos de ellos hermosos y decorativos, lujosos, cómodos.
De acuerdo a productores de Bahía de Banderas y dirigentes campesinos como el ex diputado Guadalupe Flores, raleo es la extracción selectiva de los árboles de acuerdo a ciertas características. Asegura que en la silvicultura, de la teca se extraen aproximadamente 50 por ciento de los árboles menos desarrollados, para que se queden los mejores para que crezcan con mayor rapidez.
Al final del ciclo, esto es después de los 20 o 25 años, explica el líder campesino, quedan sólo 100 o 150 árboles por hectárea, pero con características muy superiores pues al llegar al año 25 la mitad del valor de toda la plantación se da en esos 100 árboles, mientras que el otro 50 por ciento está en los 900 que se fueron quitando, es por eso que hay que dejar los mejores hasta el final. Antecedentes. De la gama de opciones que Nayarit tiene para desarrollar su industria forestal, han sido bastantes los gobernadores que le han dado en su momento una importancia estratégica a la plantación de teca.
De muchas de sus características y bondades habló en su tiempo Celso Delgado a fines de los años 80, pero fue el ex gobernador Rigoberto Ochoa Zaragoza quien alentó la plantación con fines comerciales de este tipo de árboles, pero lamentablemente pocos aprovecharon la oportunidad y los años que hay que esperar para producir madera con fines comerciales. De ahí que su administración comenzó a apoyar a quienes convencidos de las bondades de este proyecto productivo dedicaron cientos de hectáreas para producir esta fina y cara madera en los municipios con vocación para obtenerla, como Santa María del Oro, Tepic, Xalisco, Bahía de Banderas y Compostela.
Respaldo. Es tanta la necesidad que tienen la industria naval, automotriz, aeronáutica y mueblera de tener garantizado el abasto de madera de teca, que en los últimos años ha sido a través de los apoyos que ofrece la Comisión Nacional Forestal (Conafor) como comunidades, ejidos y particulares, pero también empresarios de la industria forestal, han logrado consolidarse como abastecedores seguros y productores de teca. Por ejemplo la empresa Proteak plantó en Nayarit sus primeras mil hectáreas de árbol de teca en el año 2001, convirtiéndose en la primera y única plantación forestal comercial en el país bajo el esquema del Forest Stewardship Council (FSC), lo que asegura madera segura y certificada. Este año la empresa solicitó apoyo a ProÁrbol para plantar mil 600 hectáreas más, a fin de seguir fabricando muebles con calidad de exportación, y que por su belleza reconocida a nivel mundial se llegan a cotiz
ar entre los mil y los dos mil dólares. Lujosa y cara. Durante muchos años, la madera que produce el árbol de teca fue utilizada para la construcción naval, en barcos o en yates, por la durabilidad que ofrece.
Sin embargo, en los últimos treinta años, dado que es una de las maderas más preciosas y de alta calidad, se inició la fabricación de muebles finos de interiores. Un mueble de teca genuina que viene de bosques certificados, es decir, que es de madera legal y sustentable, puede costar de mil a dos mil dólares en Estados Unidos, Europa y la India, en esta última curiosamente se ha consumido mucha teca, y se dice que es la nación de donde proviene este tipo de árbol, comenta en otra parte de la entrevista sobre el tema Javier Díaz Calvo.
La India pasó de ser el principal productor de teca en el mundo al principal importador, muy similar a lo que le pasa a México con el cedro rojo. «Antes se tenía mucho cedro rojo, se terminó y se sigue consumiendo ahora el cedro de los países de Bolivia y de Perú, porque en México ya no hay los parámetros para seguir aprovechándolo », Díaz Calvo.
El estado de Nayarit no es el único que planta la teca, ésta también se produce en Campeche, Tabasco y Veracruz, pero según el director forestal de esta firma, Nayarit posee las condiciones de clima y suelo necesarias para cultivarla de manera exitosa, ya que a pesar de que llueve en grandes cantidades en el verano (más de mil 500 milímetros), tiene una temporada de seca larga y eso favorece la producción ya que si la madera crece donde hay sequías fuertes, la hace de mejor calidad.
Proteak es el ejemplo de una empresa que supo aprovechar las plantaciones comerciales forestales y que en poco tiempo ha visto redituable la inversión que realizó, y que continúa gracias al impulso que Conafor tiene con las plantaciones forestales comerciales, asegura el gerente de ese organismo federal, Armando Orozco Guerrero.
Como muchos otros insumos que tienen un alto valor agregado, que tienen un mercado asegurado y que se pueden producir en un estado que tiene todas las características para obtenerlos, Nayarit nuevamente se posiciona como una entidad que por su biodiversidad es capaz de producir un árbol tan bello y caro como la teca, explica.
Ahora sólo queda que muchos productores de ejidos y comunidades se convenzan de que la producción de teca en unos años deja ingresos de alta rentabilidad y que puede dar a quienes la produzcan las posibilidades de destinar sus tierras a una actividad altamente rentable y con un futuro promisorio, pues la demanda es creciente por la industria dedicada a la construcción de viviendas, que también ve en este árbol un insumo de lujo que hay siempre quién lo pueda pagar.